domingo, 19 de mayo de 2013

Fasces.



Los fasces (palabra proveniente del latín fascis, cuyo significado es haz, manojo) eran la unión de treinta varas, atadas de manera ritual con una cinta de cuero roja formando un cilindro que sujeta a un hacha común o un labrys (hacha de doble filo conocida entre los antiguos griegos y entre los romanos). 


Ya desde su nacimiento era el emblema del poder militar de los reyes etruscos. 
En los comienzos de la República romana, los fasces eran transportados al hombro por un número variable de lictores (fasces lictorae) que acompañaban a los magistrados curules como símbolo de la autoridad de su imperium y su capacidad para ejercer la justicia, con el poder de castigar. 


En el límite sagrado de Roma, los fasces no podían llevar el hacha, indicando que dentro de la ciudad los magistrados curules tenían derecho para castigar, pero no para ejecutar. Tan solo el hacha se le estaba permitida al dictador. 

Al rey de la antigua Roma se le permitía llevar fasces. El cargo de rey no era hereditario. El rey llevaba puesto un manto de color púrpura, un cetro de marfil y una corona de oro. Era precedido en las calles por doces lictores que llevaban los fasces, como símbolo de la autoridad que ellos ejercían sobre el pueblo.


1 comentario:

  1. Muy bien, Ainhoa, una investigación muy interesante. Gracias por compartirlo

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